5 Consejos para tener la tarima laminada como nueva

  1. La limpieza diaria realizarla en seco. Utilizar para ello cepillo, mopa o aspiradora. En el caso de la aspiradora, tener cuidado con los accesorios de las boquillas (que no sean metálicos).
  2. La limpieza en profundidad que se haga con uso de agua, tener especial cuidado con la fregona, siempre bien escurrida. No se debe aplicar ceras ni abrillantadores para aumentar su brillo. La tarima se trata de un producto con el poro cerrado y no absorberá este tipo de productos, quedándose éstos en la superficie, provocando manchas, opacidad del suelo e incluso que resbale la superficie. 
  3. Si la vivienda tiene animales sueltos hay que prestar especial atención en que realicen siempre sus necesidades fuera de casa. De no ser así, pueden provocar el hinchamiento de las juntas del suelo, principalmente en el caso de la orina.
  4. En el mobiliario de alta movilidad (sofá, mesas, sillas…) es muy aconsejable la utilización de fieltros en sus patas para minimizar la fricción con el suelo. Evitar arrastrar muebles pesados por la tarima.
  5. La utilización de un felpudo en la puerta de la vivienda evita la entrada de arena, polvo, suciedad, etc. que puedan provocar micro arañazos en la tarima.