Diferencia entre tarima AC4 y AC5

Cada vez hay más gente que se lía con la diferencia entre tarima AC4 y AC5. En este artículo, os vamos a contar cual es realmente la diferencia entre los distintos “AC” y por qué no es un buen criterio a la hora de realizar la compra de la tarima de tu vivienda. Además, os pondremos varios ejemplos para entenderlo mejor.

La tarima laminada o más conocida como tarima sintética, está muy de moda en nuestra sociedad y prácticamente la podemos encontrar instalada en cualquier sitio donde vamos y sobre todo en el ámbito particular, en el hogar.

Cada vez hay más opciones de acabado con efectos multilama, tablas largas o extra largas, biseladas, efectos espiga o hidráulicos, texturas lisas o sincronizadas… y un sin fin de acabados, y eso que no hemos entrado a enumerar las diferencias en el aspecto técnico, que también hay otras cuantas.

A lo largo del tiempo de vida de la tarima laminada, se ha cogido una de sus muchas características, como referencia a la hora catalogarlas por calidad global. Estamos hablando de la capa de abrasión o más conocida como “AC“.  Esto viene de las siglas en inglés criterio de abrasión.

Diferencia entre tarima AC4 y AC5

Esta forma de catalogar la tarima, por su capa de abrasión, no sería la más idónea y más sobre todo cuando estamos hablando de instalaciones en usos residenciales o domésticos. Ya que para estos usos, sería suficiente con una capa de abrasión AC3 y por supuesto, más que de sobra con un AC4, pero hay otros factores, más importantes, que debemos tener en cuenta al elegir la tarima de la vivienda. Este criterio puede venir “impuesto” de hace ya muchos años.

La tarima laminada ha evolucionado mucho a lo largo de los años, pero fue a finales de los años 90 y principios de los años 2000, cuando se empezó a poner de moda. En aquel entonces no había tantas cosas para elegir como hay ahora. En cuanto a la estética, casi todo lo que encontrábamos eran formatos de 3 lamas, con acabados lisos y brillantes y con capa de abrasión AC3 y AC4.

Muchos fabricantes tenían dos o tres gamas distintas (nada que ver con ahora que cualquier fabricante tiene al menos seis o siete gamas distintas con distintos acabados y características técnicas) y las gamas altas, muchas veces coincidían que tenían una capa de abrasión AC4. Esto hizo que mucha gente, tanto compradores de todo índole como muchos profesionales, catalogaran la tarima AC3 como gama medía y la tarima AC4 como gama alta. Y en la actualidad, gracias al bombo de algunas marca, se relaciona la tarima AC5 como la mejor y cuantos más “AC”, mejor todavía.

Tarima AC5
¿Es la mejor?
¿Seguro?

La capa de abrasión de la tarima, solo es una de las muchas características que dan la calidad global del producto. El “AC” lo único que mide es la abrasión, es decir, la abrasión necesaria para desgastar la capa superior de la tarima laminada. SOLO ESO. No nos dice nada más, ni la densidad del tablero, ni el porcentaje de hinchazón, tratamiento antiestático, tipo de clic, estabilidad dimensional, resistencia al impacto… y otras muchas cosas más que tampoco tienen nada que ver con los “AC”

La diferencia entre tarima AC4 y AC5, es la capa de abrasión, y se mide a través del “test de Taber” y a continuación os dejamos un vídeo para que entendáis como funciona la prueba y que solo mide una cosa. También os indicamos un listado con el nº de vueltas que tiene que soportar cada tarima para catalogarla en AC1, AC2, AC3, AC4, AC5 y AC6. (Si, habéis leído bien, AC6)

Diferencia entre tarima AC4 y AC5

AC1: más de 900 vueltas.
AC2: más de 1.800 vueltas.
AC3: más de 2.500 vueltas.
AC4: más de 4.000 vueltas.
AC5: más de 6.500 vueltas.
AC6: más de 8.500 vueltas.

Test de Taber Tarima

Imagen extraída del video “Laminate Flooring Abrasion Resistance Test” producido por Swiss Krono USA

Vídeo producido por Swiss Krono USA

A continuación os indicamos unos ejemplo reales, en los que no os podéis fiar de lo que compráis si solo nos fijamos en la capa de abrasión y cogemos una tarima AC5 pensando que va a ser la mejor opción.

Tenemos una buhardilla diáfana de medidas de 12ml de largo y 5ml de ancho, que la vamos a destinar como cuarto de invitados y trastero. Al final esta habitación no va a tener apenas tránsito. Si cogemos una tarima AC5 pensando que será mejor que un AC4 cometemos un error. En el mercado podemos encontrar tarimas AC5 con las que solo puede hacer estancias de máximo 8 metros de largo sin necesidad de hacer juntas de dilatación intermedia. Y hay otras tarimas AC4 con las que podemos llegar a colocar hasta 13 metros lineales.

En este caso, no tiene ningún sentido buscar una tarima AC5 cuando en realidad un AC4 nos sobraría pero si necesitamos una tarima que podamos colocar más metros seguidos, para no tener que partir la habitación en dos con una junta de dilatación en medio.

Si tenemos que colocar tarima en un cuarto de baño y volvemos a fijarnos solo en la capa de abrasión, volvemos a estar equivocados. Podemos encontrar tarimas AC5 con porcentaje de hinchazón del 18% no siendo válida su colocación en zonas húmedas como baños y cocinas. Y también podemos encontrar tarimas AC4 con un porcentaje de hinchazón inferior al 8% y con una resistencia al agua superficial de hasta 24 horas, siendo estos productos válidos para su utilización en zonas húmedas.

Somos una persona propensa a que nos de descargas de electricidad estática y colocar una tarima AC5 pensando que va a ser mejor, de nuevo cometemos un error. La tarima laminada tiene una baja conductividad eléctrica lo que hace que se pueda cargar electroestáticamente. Cuando caminado por encima de la tarima, no disipamos la electricidad acumulada en nuestro cuerpo y finalmente la soltamos al tocar un objeto metálico, que es cuando “salta la chispa”. Y si encima en nuestra casa tenemos una humedad ambiental más bien seca, intensificamos la electricidad estática.

Hay tarimas AC5 que no llevan tratamiento antiestático y que no van a hacer nada por ayudarnos a remediar los dichosos chispazos. Por otro lado, podemos encontrar tarimas AC4 que llevan tratamiento antiestático que evitan que la electricidad estática llegue a acumularse incluso en condiciones de humedad ambiental baja.

Resumiendo, ya hemos visto que la diferencia entre tarima AC4 y AC5 es, tan solo, la capa de abrasión y realmente no tiene nada que ver con el resto de características de la tarima y tan poco con su calidad global. Por lo que aunque vuestro cuñado o vecino os diga que pongáis una tarima AC5, que es la mejor, no siempre va a ser así, existen otras muchas variables más que hay que tener en cuenta.

Venid a visitarnos en cualquiera de nuestras exposiciones o nuestro almacén al profesional y si lo no entendéis bien, os volveremos a explicar de nuevo la diferencia entre tarima AC4 y AC5 y otras muchas características que hay que elegir a la hora de acertar en la elección de la tarima laminada.