¿Qué es un suelo laminado?

Nos lo cuenta Faus:

 

¿Qué es el Suelo Laminado? Descubre sus propiedades y características

El suelo laminado es una solución cada vez más utilizada para revestir la superficie de hogares y establecimientos gracias a sus características estéticas y de durabilidad. Emula con minucioso realismo materiales como la madera, la piedra, el mármol o la cerámica.

Este producto imita en su superficie con gran exactitud cada material natural, como si de una fotografía se tratase. En suelos de alta calidad no sólo existe el efecto visual sino también afecta a las formas y relieves. En función del tipo de material natural que evoque podremos encontrarnos con diferentes texturas. Algunas de estética rústica con relieves marcados y porosos. Otros sincronizados que reproducen con fidelidad la veta de la madera en cada lama. O más simples, con la suavidad natural del material original.

Debido a su amplia variedad de diseños y una alta resistencia, es utilizado en diferentes espacios, por lo que podemos encontrar suelos laminados tanto en hogares como en establecimientos comerciales de alto tránsito.

Este tipo de pavimento comenzó a utilizarse tal como se conoce ahora en los años 80. Tuvo su origen en Europa y gracias a su vigoroso avance tecnológico, su conciso realismo y unas características técnicas cada vez más potentes, se ha convertido es una solución muy demandada para diseñar espacios duraderos.

 

¿Cómo está hecho el suelo laminado? ¿Qué materiales lo componen?

 

El estándar de calidad más apropiado hace que la composición básica de elementos sea la siguiente:

 

1- Kraft o papel balance: esta capa forma la base del suelo laminado y tiene una gran importancia. Su función compensadora asegura un balance preciso para conseguir la planitud de las piezas y sella la cara inferior del soporte de HDF para protegerlo de la humedad y otras adversidades.

 

2- La segunda capa que adelantábamos en el anterior punto es el HDF hidrófugo o tablero de alta densidad. Está compuesto de madera aglutinada con resinas sintéticas prensadas a alta presión hasta alcanzar una vasta densidad. El objetivo es lograr una sólida estabilidad frente a arqueamientos o deformidades y proporcionar una resistencia total a la humedad.

 

3- Papel decorativo: es la parte estética, la “fotografía” del material a emular. El abanico de posibilidades es realmente amplio y su fidelidad muy impactante visualmente. Este papel es impregnado de resinas y prensado a la capa anterior de HDF.

 

4- Por último, la capa más superficial es denominada Overlay. El Overlay es papel de celulosa prácticamente transparente y colindón (particulas de mineral de extraordinaria pureza) que transfieren al material propiedades de protección y resistencia al desgaste.

 

Este sistema de fabricado hace que el suelo laminado sea muy resistente al desgaste, de gran estabilidad y muy duradero.

 

¿Qué ventajas posee la utilización de suelo laminado?

 

Existen diferentes ventajas derivadas de utilizar este tipo de producto. Primero debemos resaltar su diversidad de usos en diferentes entornos. Gracias a la variedad de diseños y estilos, y a su calidad técnica puede encajar en prácticamente todos los espacios. Enumeraremos 3 ventajas más de esencial importancia:

 

1- El aspecto y las terminaciones del material son muy naturales y sus texturas y acabados totalmente realistas. A un precio más económico podrás sentir la calidez de la madera o la elegancia de la piedra sin restarle realismo. Al fin y al cabo, lo primero que se busca a la hora de seleccionar el suelo que decorará un salón, cocina o comercio es que sea bello y encaje perfectamente con el ambiente creado. En este punto es difícil igualar el nivel de definición del suelo laminado de alta calidad.

 

2- La durabilidad del material. El suelo laminado es un tipo de pavimento que tolera condiciones muy adversas y cuyas tecnologías de resistencia están ampliamente desarrolladas. Cuenta con la ventaja de tener unos estándares de calidad muy altos derivados de la normativa europea por lo que es una garantía a la hora de soportar en perfectas condiciones el paso del tiempo.

 

3- Facilidad de instalación, limpieza y mantenimiento. Otro punto crítico estriba en su simple instalación y mantenimiento. La diversidad de formatos en que podemos encontrar el suelo laminado facilita mucho su uso, sobre todo en el momento de colocarlo. En general se puede instalar sobre cualquier tipo de subsuelo, siempre que esté seco, firme y plano. Incluido el suelo radiante. Sin necesidad de hacer ningún tipo de obra y pudiendo montarlo el propio consumidor final, sin la ayuda de expertos. Su mantenimiento y limpieza son realmente cómodos. Al ser un producto sin poros en la superficie, confiere propiedades de impermeabilidad. Con pasar una mopa o aspiradora para limpiar el polvo y un trapo con alcohol sobre cualquier mancha localizada es más que suficiente.

 

¿Cuáles son las propiedades más importantes del suelo laminado?

 

Existen diferentes propiedades en función de la calidad del suelo laminado. Un suelo laminado de alta gama como Faus Syncro podría ser un ejem

¿Qué diferencias hay entre los suelos laminados y las tarimas flotantes?

 

A pesar de la relativa controversia técnica entorno a la diferencia de estos dos términos, el concepto de tarima flotante se refiere a los suelos de parqué con instalación flotante, es decir, sin pegar al suelo.

Este término se ha extendido popularmente a los suelos laminados colocados de este modo, por lo que han sido convertido en sinónimos.

Si quisiéramos buscar la diferencia, se encontraría en los materiales: los laminados están creados con materiales sintéticos muy resistentes de alto realismo mientras que la tarima flotante clásica se trata de madera natural.